| Contador y el polÃgrafo: ¿una muestra de honestidad? |
| Palco vip - Soplando en ojo ajeno |
| Miércoles, 23 de Noviembre de 2011 20:48 |
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Entre tanta estadÃstica cientÃfica y argumentos contrarios, la defensa del pinteño decidió dar un golpe de efecto a la vista en el TAS con el sometimiento del ciclista al detector de mentiras; una prueba que ya habÃa pasado Alberto con éxito en el mes de mayo.
Ni más ni menos que el polÃgrafo. La archiconocida y peliculera máquina de la verdad, de moda hasta hace bien poco en los programas de televisión de dudoso calado lúdico, iba a ser como apunta Carlos Arribas en El PaÃs 'el verso asonante' entre las posturas antagónicas expuestas por la élite de la abogacÃa deportiva en representación de la AMA y Contador. Resulta chocante que la defensa de Contador, en la que el pinteño se está dejando un dineral descomunal, hiciera constar en el orden del dÃa de la tercera jornada de la vista la prueba del polÃgrafo. Para que nos entendamos, es como si nos invitan a comer al Palacio de la Moncloa y piden una pizza a domicilio. En cuanto me enteré de lo que habÃa sucedido comencé a pensar el porqué de dicha decisión. ¿Qué pensarÃan los jueces del TAS? ¿Realmente tiene alguna validez esa prueba? Según la defensa de Contador, sÃ. De demostrar la fiabilidad del polÃgrafo se iban a encargar Luis Rovner y John Palmatier, dos psicólogos criminales estadounidenses -uno de ellos colaborador con la serie CSI New York-. Para afianzar sus teorÃas, uno de los expertos volverÃa a someter al ciclista madrileño a la prueba, la cual pasó sin problemas como ya ocurrió en mayo. Pese a no tener vigencia legal en muchos paÃses, la experiencia ha demostrado que el polÃgrafo tiene un acierto superior al 96% de los casos, porcentaje que como apunta Josu Garai en Marca, supera con creces al que puedan ofrecer todas las teorÃas especulativas de la contaminación alimenticia y la microautotransfusión de sangre que defienden cada una de las posturas. Sin embargo hay un precendente negativo del error arrojado por el polÃgrafo precisamente en un caso de dopaje en el deporte. Se trata de la atleta norteamericana Marion Jones, que tras pasar la prueba del polÃgrafo quedó demostrado más tarde que realmente se habÃa dopado. Si al antecedente de Jones le añadimos el que Contador ya se hubiera sometido al detector de mentiras en mayo, podemos sospechar que se pueda engañar a la máquina con algo de entrenamiento pese a que los expertos psicólogos criminales aludieran todo lo contrario. Sinceramente no creo que tengan en cuenta para nada los señores del Tribunal de Arbitraje Deportivo lo cientÃfico de la prueba del polÃgrafo. No obstante Contador vuelve a dar muestras una vez más de humanidad ante tanta prueba jurÃdica y legislación. Como ya hizo con su participación en La Noria o en Espejo Público (postura que entiendo pero no comparto) para dar a conocer su caso a todo ese pueblo llano que le acabarÃa juzgando tan solo por los rumores que le llagaran a sus oÃdos, el pinteño trata de acercarse al corazón de la gente visto que en un juicio de tan alto calado lo racional entre una postura y otra suena igual de convincente. Pese a que para mucha gente lo del polÃgrafo les resulte ridÃculo, entiendo la desesperación de Contador por demostrar su inocencia como sea. El sometimiento al polÃgrafo no es solo un acto de pura humanidad, creo que es también de inteligencia. Un equipo de abogados tan prestigioso como el del madrileño no aceptarÃa una prueba tan a priori chorra si no supieran que les iba a dar resultados. Para muestra un botón: ¿cuántos medios hablan de la vista por el polÃgrafo y cuántos lo hacen de las jornadas anteriores?
FotografÃa: EFE SÃgueme en Twitter: @escobarrequena Comentarios (0)
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