
Espanyol y Sevilla llegaban a la última jornada de Liga con un panorama parecido. Ambos habían fracasado en su intento de cumplir el objetivo propuesto a principio de temporada: entrar en Europa. Era, pues, un partido en el que ninguno de los dos se jugaba nada. Acabó en un empate que pronto quedará en el olvido; no así las más que probables despedidas de Kanouté por el Sevilla y de Weiss y Coutinho por parte perica, ya que sus cesiones finalizan.








