
El baloncesto no se detiene en las universidades americanas. Mientras los profesionales mantienen su cierre patronal y siguen en reunión con propietarios y directivos, la NCAA se prepara para iniciar una de las temporadas más abiertas y con más alicientes de los últimos años. La decisión de muchos jugadores de permanecer un año más formándose, la llegada de nuevos talentos y el ascenso de muchos programas que permanecían en la sombra y que pasaban por malos momentos nos plantean una temporada que promete dar muchas alegrías a una afición que necesita baloncesto cuanto antes, si bien aquí tampoco nos hemos mantenido al margen de los movimientos. Y es que la NCAA está preparando, o al menos los rumores no han parado durante todo el verano, cambios muy importantes en la configuración de las conferencias, y este año ya tendremos algunas de ellas, pero el año que viene serán mayores. Rivalidades y tradiciones que se perderán para dar paso a nuevos duelos y enfrentamientos.








